La doble nacionalidad y el derecho a sufragio
de los Chilenos del Exterior.
Gustavo M Montenegro
Escribo desde Canberra, capital Federal de Australia.
En este país somos 44.996 chilenos, de acuerdo al Censo de
Población realizado en este país en el año 2001. De estos,
23.420 han nacido en Chile y 21.576 han nacido en Australia, con
uno o dos padres de origen con nacionalidad chilena. En el
primer caso, de los 23.420, 11.242 son hombres y 12.178 mujeres.
De los chilenos nacidos en Australia, 10.414 son hombres y
11.162 mujeres. En Australia tenemos una población chilena mayor
en número que 70 comunas del país. Somos chilenos de tomo y
lomo.
El aporte que hacemos los Chilenos del Exterior, más
de un millón de personas que vivimos fuera de la patria, es del
orden de los $US 150 millones de dólares al año, según las
estadísticas del Banco Central de Chile. De esta cantidad,
alrededor de 30 millones al año, van en ayuda a los familiares
que residen en Chile. Alrededor de 50 millones de dólares se
dejan en Chile, anualmente en la industria del turismo, cuando
los chilenos viajan a visitar a sus familiares, además se hace
una contribución anual importante a campañas nacionales como La Teletón, Sonrisa de Mujer y ayuda a damnificados por temporales
o daños físicos ocurrido en fenómenos naturales. Desde el
exterior estamos contribuyendo a la infraestructura del país: se
han enviado remesas a escuelas, hospitales y Compañías de
Bomberos. En caso de los chilenos de Australia, se ha
concretado la instalación de un laboratorio de lenguas, para la
enseñanza del inglés, en la Escuela Australia de Traiguén, IX
Región de Chile. Pero tal vez, lo más importante, es que los
chilenos en el exterior somos los compradores de productos
manufacturados que se producen en Chile y que se exportan, tales
como vinos y licores, frutas, conservas, flores y otras
mercaderías de consumo. Nadie puede desconocer este
significativo aporte de los Chilenos del Exterior.
Entendemos que Chile como país, se preocupa de los
Chilenos del Exterior. No solo ha creado la Región del Encuentro
o XIV Región de Chile, sino que además ha implementado, en muy
breve tiempo, la firma de Convenios de Seguridad Social con
aquellos países que concentran una mayor población de origen
chileno. Ha impulsado la señal de televisión nacional de Chile
para que ésta pueda ser vista en hogares de chilenos que
residente fuera de la patria. Ha firmado convenios con
instituciones bancarias del exterior para que las pensiones
chilenas, de gente que trabajó una vida en el país, sean pagadas
en las cuentas corrientes de Bancos del Exterior. En el caso de
Australia, con el Banco de la Commonwealth. A través del
BancoEstado se otorgan préstamos hipotecarios a Chilenos del
Exterior, para que puedan comprar bienes inmuebles en su país de
origen. La inversión que se ha hecho aún no está cuantificada.
Se han firmado convenios con Líneas Aéreas, en el caso de
Australia con Quantas y Lan Chile; para que los chilenos puedan
viajar, con mayor facilidad, a visitar a sus familiares o que
éstos viajen al país donde residen sus parientes. Se ha abierto
una sección especial en el Ministerio de Educación para que los
chilenos podamos revalidar nuestros estudios realizados fuera de
la patria. La globalización está permitiendo que los chilenos
del exterior abran diariamente su Internet para escuchar las
radioemisoras de su país de origen y transitar por las páginas
de los diarios más importante de Chile. El contacto casi diario,
gracias a la revolución de las comunicaciones, relaciona a los
chilenos de afuera con los de adentro. Sabemos qué pasa, dónde
pasa y cuales son sus protagonistas. Decir que la distancia nos
ha hecho perder contacto con Chile, es simplemente una
vulgaridad o una simpleza.
La claridad y lucidez de las autoridades chilenas nos
obliga a ser honestos en reconocer el esfuerzo y la voluntad
política de querer integrar al país a esta península humana de
chilenos que reside fuera de las fronteras físicas de la nación.
Hay países, como Israel, Malta, Grecia e Irlanda, por citar solo
algunos, que mantienen con su diáspora un contacto estrecho y
permanente. Chile, al crear la XIV Región del país, busca al
igual que ellos, hacer lo mismo. Es beneficioso para Chile como
nación y para los chilenos que vivimos fuera del país. El aporta
que hizo Neruda a Chile del Exterior es tan grande que nadie
puede discutirlo. Seguramente que mañana, otros chilenos, desde
el exterior, podrán contribuir también en otros campos o
actividades de la vida social, política o económica. También lo
harán, no me cabe la menor duda, en la ciencia, la
investigación, las artes y la cultura. Los Chilenos del
Exterior, tenemos la palabra. No por esto dejaremos o
abandonaremos la lealtad a las naciones que nos han entregado
hospitalidad. En esta perspectiva entendemos y valoramos el
Registro de Chilenos en el Exterior que realiza el Ministerio de
Relaciones Exterior y el Instituto Nacional de Estadísticas.
Sin embargo, insistimos como chilenos del exterior, en
el pronto despacho de la ley de doble nacionalidad y derecho a
sufragio. Es algo pendiente y que el país debe resolver en un
corto plazo. En ambos casos, la mayoría sociedades occidentales
aceptan y han legislado sobre estos aspectos. En Australia,
hemos comprobado que los ciudadanos españoles, argentinos,
peruanos, uruguayos, etc., ejercen desde la distancia este
derecho ciudadano. También Australia otorga este derecho a sus
ciudadanos que viven fuera del país. Los parlamentarios de Chile
no pueden caer en el chauvinismo absurdo de considerar a sus
compatriotas que viven fuera de la patria, como ciudadanos de
segunda clase. Es hora de recapacitar y legislar con altura de
mira sobre este derecho que compete a miles de chilenos, que las
vueltas de la vida, los ha trasladado lejos de la tierra que
aman y que añoran con toda su alma.
Atentamente,
Gustavo Mártin Montenegro
Master (Honours) en Español y Estudios Latinoamericanos
Universidad de New South Wales
Sydney - Australia